Es muy normal, creo yo, que la gente suela sacrificarse por alguien más. Esto puede variar, desde una pequeña acción, como darle un bocado de un helado a tu amigo que tiene mucho calor, o bien, una acción bastante significativa, como donarle un riñón a alguien que está delirando, postrado en una cama, ansiando un órgano para poder vivir un poco más.
Pero, ¿qué es un sacrificio en sí? Bueno, el diccionario lo define como una acción que no se desea hacer, pero que se hace con un fin altruista, es decir, para ayudar a otro.
Entonces, podríamos decir que en nuestra vida, constantemente, estamos llenos de sacrificios. Tal vez incluso, todos los días nos sacrifiquemos por el bien de otro. Todos aquellos que son doctores, bomberos, policías o profesores, todos los días se levantan temprano, sacrificándose, por un bien altruista a fin de cuentas, que consiste en apoyar a los que los necesitan, a resguardar la seguridad de la sociedad, y a tratar de hacer al mundo, un lugar mucho mejor.
En una relación de pareja, siempre existe un sacrificio, por parte de ambos lados, para tratar de que una relación se mantenga a flote y perdure en el paso del tiempo. En mi opinión, creo que es necesario sacrificar algo en una relación, como por ejemplo el orgullo, la dignidad y hasta el ego (El yo), todo en pro de que la otra parte se sienta cómoda.
Es menester decir que para mí, es necesario que esto sentimiento sea compartido. A lo que voy es que si estoy dispuesto a sacrificar algo por una persona, la otra persona tiene que estar dispuesta a sacrificar algo por mí también. Logrando estas características, se logra un ambiente donde ambos luchan no solo para la felicidad propia, sino para la felicidad del otro, comprendiéndose, conociéndose, y lo más importante, logrando ser más cercanos y queriéndose aún más.
Me gustaría ponerme como ejemplo (Porque soy muy egocéntrico) en solo una de las tantas situaciones de la relación que llevo con mi novia.
Comúnmente, ella suele caminar del colegio hasta un supermercado, donde la espera su madre para luego ir a casa. El supermercado está algo lejos del colegio, y está lejos también de mi casa. Aún así, la acompaño, con el fin de que llegue sana y salva hasta allá. No es un sacrificio tan grande, pero bueno.
Un par de veces, la he invitado a tomarnos un jugo o a comer en algún local de comida rápida (Aprovechando las pocas veces que tengo dinero), para poder conversar, estar un tiempo con ella y pasar un buen rato, para hacerle olvidar algunas cosas que la aquejan. La respuestas siempre suelen ser "Es que se me hace tarde", "Es que estoy cansada", "Es que si me retraso mi mamá me va a castigar", y cosas por el estilo.
En fin, así hemos estado desde aproximadamente uno o dos meses. No sé cómo se sentirá ella, aunque supongo que no siente nada distinto a lo normal. Por otro lado, yo siento que no le intereso. Es decir, siento su cariño, mas no siento su atracción. Es como si creyera o quisiera que yo fuese su mascota, una mascota totalmente asceta que solo sirva para escoltarla, protegerla y darle cariño. De a poco, he comenzado a dejar de quererla por ello, y siento que ya no la quiero con la misma intensidad de antes.
En conclusión, se puede decir que hacer sacrificios es muy importante para una relación en pareja. Creo que es muy necesario que para que una relación perdure, ambas partes se sacrifiquen por el otro, haciéndole saber que son importantes para ellos, más allá de las palabras, ya que como bien dicen por ahí, el amor es algo que se cultiva todos los días.
Pero bueno, no me quejo. Es preferible estar acompañado de alguien conocido que te pisotea que estar solo, en el limbo del éxito y el fracaso. Al menos en mi caso.
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