Tan solo imaginen la siguiente situación.
Se despiertan un día, y se les hace un día realmente de mierda. Mientras más avanza el día, peor se pone, y te pasan cosas malas todo el tiempo.
Después de quizás haber recibido muchos insultos, de haber sufrido burlas, de haberte caído, quebrado huesos, o lo que sea que se les ocurra, por un periodo de uno, dos, tres días, una semana o incluso un mes, ¿a quién recurren para liberar a ese estrés?
Diría que la respuesta normal para este tipo de situaciones sería la palabra "Amigos", ¿no? aunque no tiene por qué ser la única. Por ejemplo, mucha gente se desahoga jugando juegos, otra se desahoga escuchando música, o leyendo libros, o comentando en foros/tablones anónimos acerca de sus problemas (Que sería casi lo mismo que tener un amigo, a fin de cuentas), y a alguna gente les funciona bastante bien.
Muy bien, hasta aquí vamos muy bien. Ahora imagina que de pronto todo eso que te desahoga desaparece, por x o y motivo; como que te lo prohíban, que lo consideres malo como para seguir haciéndolo, o porque simplemente, de un momento a otro, te deja de servir como manera de desahogo. ¿Qué haces entonces?
Y bueno, es increíble como el ser humano logra crear nuevos caminos para encontrar la salida... En mi caso, he abierto un nuevo sendero que estaba muy abandonado: Mi blog.
De Marzo hasta ahora (Octubre), encontré gente que me agradaba, amigos, gente en la que podía confiar, e incluso, una pareja con la cual me siento muy cómodo a la hora de contar mis problemas.
Durante seis meses, creí que todo lo que adquirió mi vida podría ayudarme a desahogarme, y entre tanta gente, poder encontrar a alguien que me comprenda, pudiéndome desahogarme con esa persona.
Pero... Fue infructuoso.
Seis meses tratando con gente, conociendo gente, hablando, socializando, comiendo, bebiendo, compartiendo... Y aún así, nada. No he encontrado a alguien que pueda comprenderme aún, al menos no en la vida real... Ni tampoco en la virtual.
Siento que perdí mi tiempo al haber hecho todo eso. Siento que tal vez pude perfectamente haber seguido con el blog, y de a poco haberme ido acostumbrando a esto, pero tomé un rumbo distinto esperando hallar una solución definitiva a mi problema de desahogo, pero al parecer, debo volver a utilizar este maldito pero bendito parche.
Tal vez siempre he sido un ermitaño. Es decir, desde pequeño me ha agradado vivir lejos, ojalá sin acceso a internet, a luz eléctrica o cosas por el estilo, necesitando solo agua, comida, gas y alguna que otra cosa necesaria para cocinar, o para hacer funcionar el baño, y cosas así, siempre y cuando, estuviese acompañado de una bella esposa, y unos hijos hermosos... Esto, cuando tenía apenas unos seis o siete años.
Creo que eso me ha acostumbrado a ser muy cerrado, y guardarme todos mis sentimientos hacia mí, sin compartirlos con nadie, llenándome de malos pensamientos para no molestar al resto con ellos.
Tal vez se podría pensar "Hey, pero te conseguiste una novia, ¿acaso no es suficiente?", y yo al principio pensaba que sí, pero realmente, ha sido para peor.
Mi novia no es precisamente alguien fuerte, más bien es alguien que si bien tiene una gran fuerza de voluntad, tiene una pésima autoestima y es muy flanqueable. Al principio pensé que ella podría ser el pilar que me ayudase a soportar mis problemas, pero resulta que el pilar terminé siendo yo, llegando ella aproblemada con sus cosas, teniendo que pagar yo los platos rotos por su enojo o su tristeza hacia un tercero, teniendo que consolarla, diciéndole palabras bonitas, sin que antes me diera una buena tunda y un reto acerca de lo muy mala persona que soy por hacerla sentir peor cuando está mal, claro está.
En ese sentido, he tenido que soportar incluso el doble de problemas de cuando estaba sin novia, y hasta me siento muy mal cuando ella vuelve al otro día como si nada hubiese pasado, saludándome de manera amable y con una sonrisa en su cara, mientras yo sigo sumido en mis problemas, tratando de contárselos a ella, sin éxito alguno, debido a su poca resistencia.
Esto explica que haya vuelto a publicar en el blog. Es necesario para mí usar este parche, que si bien no ayuda a desahogarme completamente, logra calmarme cada vez que escribo las cosas que siento. Es cierto que al día siguiente me sigo sintiendo mal por no hallar solución a mis desdichas, pero escribirlo me hace sentir mejor en el momento, pudiendo disfrutar así, algunos minutos de paz en mi mente.
Bueno, todo esto pasa cuando un ermitaño trata de ser sociable. De vuelta a mi montaña.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario