viernes, 3 de enero de 2014

Educación Chilena: Profesores

¿Qué es lo que los Chilenos pensamos cuando hablamos de los profesores?

"¿Profesores? ¡Qué suerte tienen! Su trabajo se reduce solo a aguantar a un montón de chicos en un aula por 4 horas, y luego son libres para hacer lo que quieran. Además, tienen un montón de vacaciones y les pagan bien. ¡Qué envidia!"

Tuve la buena suerte de ser un hijo de profesora, y puedo conocer la realidad de uno prácticamente porque la he vivido, y me dispongo a desmentir algunas cosas de las que se cree erróneamente que acarrea el docente en su profesión.

Para empezar, un profesor nunca termina su trabajo en el colegio. De vuelta en casa, tiene que seguir preparando guías, pruebas, material para enseñar y un montón de quehaceres más que implican trabajar incluso fuera de sus horas normales. Esto puede sonar muy obvio, pero, ¿quién se detiene a pensar en ello? Mucha gente cree que el trabajo solo es válido cuando uno está cumpliendo el horario, pero a decir verdad, hay gente que no trabaja en sus horarios, mientras que otra (como los ya nombrados docentes), tiene que laborar más de lo que establece su contrato.

Un profesor no es bien visto en Chile. Los mismos estudiantes, piensan en sus mentes "Este viejo me cae mal, ¿por qué tengo que estar pendiente con su clase?, no estoy ni ahí", por lo que el docente comienza a tener problemas ya por el hecho de que un estudiante no quiera aprender o tenga un prejuicio hacia los maestros. De esta manera, el docente deben actuar de forma precisa para que el alumno no pierda completo interés o contagie al resto de la clase.

Para eso, el maestro debe estar preparado para saber enseñar y darse a respetar.

Se está viendo una ley que consiste más o menos en dar una prueba para ver si los profesores eran capaces de enseñar o no. Esta prueba consiste netamente en conocimientos.

Mi pregunta es la siguiente: ¿Qué están tratando de formar? ¿Quieren tener genios en sus aulas o a docentes? ¿De qué sirve un superdotado en un aula si no sabe enseñar?

Pero claro, esas leyes son creadas y aprobadas por gente que no sabe qué ocurre dentro de un aula, o cómo se maneja la educación. Creo que es necesario que alguien que viva en carne y hueso el deber de un profesor, que a partir de sus propias experiencias, decida representar la opinión de sus pares, que alguien que no sabe cómo funciona el sistema educacional por dentro.

¿A qué quiero llegar? Un profesor no puede ser subestimado. Ellos trabajan muchísimo, y son los responsables de formar doctores, ingenieros, abogados, políticos y muchos más. Sin un buen profesor, mucha gente que hoy en día es profesional y respetada en Chile, no hubiese podido alcanzar sus aspiraciones y tal vez estaría haciendo otra cosa.

Chile aún es un país inculto. Necesitamos calidad en la educación, pero con calidad no me refiero a computadores de última tecnología ni materiales excesivamente caros, sino a gente que sepa hacer bien el trabajo de un docente, pero al mismo tiempo, que estos sean recompensados y respetados como se debe.

Un profesor afecta directamente al futuro del país. Ellos educan al futuro, los guían y les aportan conocimientos. ¿Podría ser más importante su tarea para la nación?

Edit: Tenía guardada esta entrada desdes hacer un par de semanas en un blog que al final terminé eliminando. Solo estaba esta entrada, pero me pareció interesante para este blog, ya que de todas formas abarco el tema de la educación Chilena visto desde otro punto de vista, creo, un poco más certero.

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