jueves, 2 de enero de 2014

Sentimientos Raros

Desde más o menos Invierno de este año (Tal vez un poco antes) que ando con la cabeza y mi motivación puesta en una sola persona. Soy un ser muy romántico (Hablando en el buen sentido de la palabra, no en el "romanticismo" que refiere a ser viril), y esto me hace actuar de manera muy estúpida por mi deseos de amar lo inalcanzable.

La conozco desde hace como 3 años, pero recién hace poco más de 6 meses que puse atención en ella. ¿Y por qué? Simple; Porque empecé a ver anime.

Ella ve anime también, y desde mucho antes que yo. Siempre la vi como un bicho raro, pero me pareció la persona adecuada para compartir mis pensamientos sobre ese tipo de cosas.

En el momento en el que comencé a charlar con ella, sentí que algo había que me atraía... No sé, simplemente cuando la comencé a conocer mejor y ser más cercano me produjo sentimientos lindos. Unos sentimientos que tenía guardados desde hace mucho tiempo.

Comencé a hablar siempre con ella. El vínculo entre los dos se iba haciendo cada vez más fuerte, mientras mi atracción pronto progresaba. Sin que me diera cuenta, ella ya me gustaba.

Es baja, no debe medir más de 1,55. Es de contextura delgada y tiene un largo y liso pelo negro. Es inteligente y atlética, tiene buenas calificaciones y es bonita.

Luce como la mujer ideal, ¿eh? Pues no tan rápido...

Ella siempre es apartada de todo lo del curso. Normalmente nuestros compañeros de clase la desprecian, ya que su actitud es de total indiferencia y un ligero odio hacia el curso, al mismo tiempo de que no era una chica normal, debido a que no estaba interesada en lo típico que debería estar interesada una chica a sus 15 años, sin contar además de que su apariencia, gustos y personalidad se asemeja mucho a la de una niña de 12.

Esto me llevó a molestarla diciéndole loli. En el anime, es común ver a chicas que aparentan menos de su edad, y que en la mayoría de los casos, parecen como si fueran niñas aún. Como ella también sabía el significado, me pareció el apodo perfecto.

Sin darme cuenta, pronto me volví como ella.

Desde que llegué al curso hace 3 años que he sido un bicho raro. Siempre me han molestado por lo que se les ocurra, y siempre me he sentido mal con ellos. La diferencia es que este año (Bueno, en realidad el año pasado) me aislé completamente de ellos. De pronto, cuando vieron que ya no les prestaba atención a sus bromas, se frustraron.

Primero me molestaron más de lo normal. Era obvio, pero como su opinión ya no me interesaba, sus insultos me eran indiferentes. Luego intentaron charlar conmigo para conocerme, interesándose por mí. No les negué casi ninguna conversación, ya que en el fondo, se sentía muy bonito que la gente se interese por ti, aunque sea por malos propósitos. Después, al ver que no obtenían nada de hablar conmigo, ya que no comprendían mis ideales ni mis gustos, prefirieron molestarme con la nueva información adquirida, pero tampoco les dí importancia. Únicamente les decía que dejaran de molestarme cuando se metían con cosas que de verdad me molestaban mucho o eran temas muy delicados, pero lo hacía de una manera tan siniestra y con tanto odio y pena en la cara, que decidían decirme "Já, dejen al depresivo de mierda en paz" y se marchaban. Finalmente, casi a fines de clases, optaron por ofrecerse como ayuda para mí. Siempre he sido malo para Artes Visuales, y mis compañeros se ofrecieron para hacerme los trabajos. Cosas así estaban dispuestos a hacer. Hice como que los tomé en cuenta, pero luego olvidé aquellas promesas.

Conjugando esto con el tema principal, puedo concluir que después de todos esos intentos fallidos, simplemente me van a ignorar al igual que a ella, aunque siempre nos van a molestar por estar juntos diciéndonos que terminaremos como novios.

Sin darme cuenta, ya estaba perdidamente enamorado de esta chica. Sentía esa necesidad de estar siempre a su lado, pero al mismo tiempo la empatía como para dejarla hacer lo que quisiera y no estarla jodiendo como si fuera una obsesión. Me siento muy bien cuando estamos juntos, debido a la confianza que nos tenemos.

Los últimos 3 meses ella se encariñó mucho conmigo, a tal punto de que me volví su mejor amigo. Ella está plagada por un montón de problemas, problemas los cuales nunca le cuenta a nadie, debido que nadie los entendería. Según ella, ha tratado de contarle estos problemas a sus amigos, pero siempre terminan por decirle cosas nada que ver, dándole consejos absurdos o simplemente cambiando el tema, a diferencia mía, que nada más estaba ahí, escuchándola, sin decir ninguna palabra, pero entendiendo su ira y pena al mismo tiempo.

Eso hizo que finalmente me volviera alguien especial e irreemplazable para ella, según lo que me dijo.

En Noviembre decidí terminar con todo.

Uno de los últimos días del mes, decidí por contarle mis sentimientos. No haré mayor hincapié sobre cómo lo hice, porque me gustaría describirlo más detalladamente en otra oportunidad, pero la cosa es que recibí lo que todo hombre enamorado odiaría escuchar: "Te quiero como amigo".

Al principio sentí mucha ira, pero luego me reí de mí mismo por mi estupidez. Rápidamente comprendí que ella me ve como un amigo nada más, alguien en quien apoyarse, pero nada más aparte de eso, y que a pesar de todo, igual estaría al lado de ella, disfrutándola y compartiendo. No perdí nada con decirle, porque seguimos siendo amigos, e incluso fuimos más cercanos aún. Eso sí, he de recalcar que en este punto, me dí cuenta de que en realidad lo que sentía era amor. Tal vez lo sentía desde antes, pero en este punto me percaté de ello. Llegué a esta conclusión después de haber estado unos 5 minutos llorando como estúpido por impotencia.

Luego de eso, ella comenzó a contarme cada uno de los problemas que le ocurrían, cada pelea que tenía con su madre y cada momento triste. Era prácticamente su diario de vida, y me agradaba mucho la tarea. Aún lo soy, y me siento muy bien al saber que ella es feliz contándome eso. También me da dicha el hecho de que pueda contarle mis cosas también, haciendo que la relación marche bien.

¿Qué es lo malo entonces? Estoy feliz con esto, a pesar de que la amo, y ella es más cercana aún. Tal vez a este paso terminemos de novios algún día en un futuro tal vez no muy lejano, por lo que debería estar alegre.

Siento que cada vez que hablo más con ella, que cuando más cercano le soy, menos la quiero.

Esto no quiere decir que me esté dejando de gustar porque la estoy conociendo; De hecho amo su personalidad y ya la conozco lo suficiente como para saber qué es y qué no es.

¿Entonces? Entonces llegué a una conclusión.

En realidad, amo lo inalcanzable. Soy un romántico de tomo y lomo al decir que tal vez no la amo a ella, sino que amo el gigante abismo que hay entre nosotros. Ella es atlética, bonita, inteligente, alegre y responsable. Yo soy irresponsable, flojo, realista y tengo bajas calificaciones. ¿En qué mundo se supone que dos personas así estén felices para siempre?

Pero no, el mundo quiso que así fuese. Siento que ella se hace más cercana a mí, y aunque no lo diga o no lo perciba, es obvio que siente algo más que amistad. No diría que le gusto, pero sí que le atraigo en cierta manera, y eso ha hecho de que ya me deje de interesar tanto como lo hacía.

¿Seré realmente un romántico? ¿Siento amor por lo inalcanzable? ¿En realidad no la amo? ¿Solo usé la brecha que nos separaba para amar la misma? ¿La estoy dejando de amar tanto tal vez porque la misma brecha se hace cada vez más corta? ¿Estaré solo pasando por una etapa? ¿Será que no la amo en verdad?

Tengo muchas dudas en este momento, y la verdad no sé qué pensar.

Lo peor de todo, es que esto no lo puedo hablar con nadie. Nadie me puede aconsejar ya que ni siquiera sé cómo me siento. Es algo que debo descubrir por mí mismo.

En fin, aún sigo siendo su amigo, y creo que siempre lo seré. De todas formas, la ame o no, seguirá estando a mi lado. Aprecio mucho eso.

Al fin de cuentas, esa chica merece a alguien que la haga sentir bien.

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